· Madrid, España

Nuevos horizontes se abren ante nosotros

¡COMIENZA LA GRAN AVENTURA!

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Tras muchos meses de preparativos, muchas despedidas y algún que otro momento de estrés...llegó el gran día. ¡LOS CHUCHIS SE VAN A RECORRER EL MUNDO!

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El día comienza temprano, sin café, que hay prisa, salimos para el aeropuerto, no si antes despedirnos de nuestro perrito Dwighty, te vamos a echar mucho de menos. Besitos para Pili y Alberto, vamos a facturar. El señor de la ventanilla nos pide el billete de vuelta "No caballero, desde alli vamos a irnos sin rumbo fijo", "Ya bueno eso no funciona asi". Toca sacar un billete improvisado, sin pagarlo (gracias Vuelookey), para que podamos volar. Una vez despedidos a los Hernando González al completo superamos la primera prueba (de las muchas que quedaban en este día): ¡La vacuna de Patri pasa el control sin problema!

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Tras llegar a la T4S y despedirnos del jamón serrano hasta dentro de un año nos subimos al avión destino Doha.

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6 horas y alguna mini siesta después llegamos a Qatar. Nos disponemos a visitar un poco el aeropuerto, no sin antes regresar al avión a por la almohada del cuello de Diego. Todo en orden, seguimos. Flipando con el Aeropuerto Internacional Hamad: osos gigantes, trenes acristalados, animales reunidos comiendo o montando en bici y un jardín al estilo estación de Atocha, pero con un toque de opulencia.

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Probamos el majboos, un plato típico de Doha, arroz, especias, pescado, verduras y pasas, sabroso pero sobre todo caliente.

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Embarcamos, Hanoi ya esta solo a 6 horas, o eso pensábamos... el destino quería que cuando ya estábamos sobrevolando el mar arábigo una pasajera sentada a nuestro lado se pusiera de parto. "Señores pasajeros, por un problema médico vamos a aterrizar en Mascat" es decir dar media vuelta para aterrizar en Omán. Por suerte el destino tampoco quería jodernos mucho nada más empezar y, por lo menos, 1 hora después del aterrizaje inesperado, despegamos sin tener que bajarnos y cambiar de avión. Ahora si, Hanoi, ¡allá vamos!